lunes, 30 de marzo de 2026

336. ¡ABRA CADABRA!

 


“Miel sobre buñuelos”

         

Aludo a la conocida expresión de nuestro viejo maestro de francés por allá, a mediados de la década del 50, en el antiguo alcázar de Blanco Encalada, a propósito de la Semana Santa y de las “frutas de sartén” propias de estas festividades en España, que, si además del azúcar flor le agregas miel a las hojuelas, son insuperables. Este es el panorama que vino como “anillo al dedo” para la izquierda ultra y quienes a todo costo desean torpedear las medidas del actual Gobierno. Bastaron los primeros anuncios y las medidas dispuestas por Kast para que despertaran los actos rupturistas, alimentando la hoguera con los efectos de la guerra en el medio oriente que ha sacudido las economías de todo el mundo, al elevar el costo del barril de petróleo a 100 dólares y provocar una considerable alza en los combustibles para hacer frente a la aguda crisis económica dejada por el gobierno anterior; por otra parte, el eventual anuncio del alza a las cuentas de electricidad -congelado desde el año 2019- viene a constituir la “miel” para quienes no piensan en el porvenir de Chile sino que, lo utilizan para movilizar la calle -masa ignorantey obediente- como arma para alcanzar el poder que no lograron en las urnas.

Obviamente, que en estas manifestaciones no podía faltar el profesor Artés, a pesar de sus rotundos fracasos en las tres últimas elecciones presidenciales -comprometiéndose a sacar del poder a Kast-; como también a viejos militantes del FPMR, como el vetusto Ilich Riquelme. A esta merienda tampoco no faltan los “señores políticos” ofreciendo medidas fracasadas y perversas como el retiro del 10% de las pensiones; y algunos que han hecho del parlamento una carrera profesional, que los más críticos califican como “proxenetas del Estado” alternando periodos como senadores y luego como diputados. El señor de marras -a propósito del alza del combustible- dijo que el 42% del PIB de la deuda pública aun tenía un margen para nuevos créditos y que en otras ocasiones con el barril de petróleo a $US. 100 se había mantenido el valor. También se sumó un novel alcalde de una comuna popular, comparando la situación con la época del Covid, ignorando que la situación actual es absolutamente diferente, incluso con una deuda pública respecto al PIB superior al gobierno de Allende, que alcanzó entre un 20% y 30%.

           El siguiente cuadro muestra las diferencias del barril de petróleo en los años de las guerras del Golfo, COVID y otros factores a considerar.


Muchos electores creían que bastaba que asumiera Kast y pronunciara las palabras mágicas “abracadabra”, junto con agitar una “varita mágica” y se solucionarían todos los problemas. Quienes así lo piensan es no haber comprendido el tamaño del desastre dejado por el gobierno anterior. El déficit fiscal informado anteriormente por Grau era de 2.8% del PIB, alrededor de US$. 9 mil millones, pero como había unas “cuentas olvidadas” que no fueron consideradas, esta deuda superaría los US$.12 mil millones. En palabras simples, el gobierno está gastando mucho más de lo ingresos que recibe por diferentes vías.

No obstante, los tiempos no están para que ministros entren en rodaje y saquen experiencias. No se pueden repetir los errores de Boric. La dulce y joven vocera ha incurrido en errores imperdonables, no tanto por el asunto de que “estamos quebrados” -oportunamente desmentido por el ministro de Hacienda, ya que desalienta a los inversores- sino por desconocer los que el MEMPCO. Si bien es un mecanismo paras estabilizar los precios del combustible, es un impuesto que recauda ingresos. Tal como el IVA, pero a diferencia de este no es fijo, sino que el gobierno determina cuando lo aplica de acuerdo a sus prioridades. Ahora bien, el gobierno debe explicar claramente el porqué de su decisión ante los efectos negativos que desarrollan en cadena, y al mismo tiempo, justificar la disminución de los impuestos para medianas y grandes empresas del 27% al 23%, con que se piensa activar la inversión extranjera. Y esto debe hacerlo con “peras y manzanas”, emulando al exministro Léniz -de mi general Pinochet- que hasta los iletrados lo comprendían. Como dice la jerga popular, a “prueba de diputados”

Se necesita un vocero o vocera que hable fuerte y claro, con experiencia política. Si bien no estamos para emular a Churchill con “sangre, sudor y lágrimas”, pero más cercano al sentido -no en la forma- de nuestro vecino allende Los Andes, que no necesita vocero. ¿Quieren terminar con la pobreza? ¡Terminen con el curro de la política!"

 

Fernando Hormazábal Díaz

General de Brigada (R)







domingo, 22 de marzo de 2026

335. ¿GESTOS DE HUMILDAD Y DE GRANDEZA?

 

                      Es bueno traer a la memoria


                                       

        Hace décadas escribí una larga carta que me fue publicada por el diario “La Tercera”, y que, no obstante, -creo no equivocarme- que aún mantiene plena vigencia, en especial para las generaciones que no la vivieron; razón por la cual he creído oportuno publicarla en este medio apelando a la paciencia de los lectores.

       La opinión pública no puede estar ajena a los diversos llamados formulados por varias autoridades de gobierno o por los principales líderes de la Concertación, en relación con lo que comúnmente ha sido identificado como “problemas de derechos humanos”. Se piden ahora “acciones de humildad” o “gestos de grandeza”, por parte del Ejército de Chile, concentrando en él una presunta y exclusiva responsabilidad por los hechos del pasado. Con ello no hacen más que ratificar cuan frágil es la memoria de los chilenos. Se pretende que con un mea culpa o acto de contrición se allane el paso a la reconciliación nacional. Particularmente, creo que solo se persigue juzgar históricamente a una institución que no hizo otra cosa –junto con sus instituciones hermanas- acoge el clamor nacional cuando se habían agotado todas las instancias democráticas para evitar el caos en que se hallaba sumida nuestra nación.

        Pero si se trata de “gestos de humildad o gestos de grandeza”, estos deberían ser a nivel nacional, especialmente por aquellos que hicieron posible que las cosas llegasen a tal estado en 1973. Los que llevaron al país al borde de una guerra civil producto de una profunda crisis moral, social y económica; los que provocaron el quiebre del  orden jurídico; aquellos que incitaron al relajamiento, la anarquía y la inmoralidad en el campo laboral y gremial; esos que violaron sistemáticamente la Constitución y las leyes de la República; los que se arrogaron hacer un juicio de mérito a los fallos judiciales; los que estimularon la creación de organizaciones sediciosas e ilegitímenle armadas destinadas a constituir un Poder Popular, base para la dictadura totalitaria. Este acto de contrición debería ser asumido también por todos aquellos que a través de los medios de comunicación o desde sus intervenciones en el parlamento llamaron a los comandantes en jefe a poner término al caos reinante en el país; por todos los que acostumbraban a lanzar monedas o maíz al paso de las Fuerzas Armadas en los actos públicos, demandando poner fin al desorden reinante.

     En el plano de las responsabilidades es injusto, falto de objetividad y arbitrario endosarlas tan solo a una institución. Por otra parte, pretender que un conflicto como el que sacudió a nuestro país y en la forma en que se presentó y desarrolló estuviese ajeno a excesos por ambos lados, es mirar el pasado con miopía y el futuro con ataduras inconvenientes para la tranquilidad y la prosperidad de nuestra nación. A nadie puede escapar concebir la guerra como un exceso y un conflicto armado entre hermanos lo es aún más. Nadie anhela ni busca los excesos, pero estos lamentablemente se dan, aun cuando ellos no se justifiquen en modo alguno -como en los hechos ocurrió por ambos lados-. Es muy triste reconocer que en ocasiones hay víctimas inocentes. De hecho, en la actualidad existen personas civiles e incluso niños que fueron afectados seriamente con daños físicos de por vida y otros que fallecieron en atentados terroristas. Por esta razón, no se pueden juzgar los hechos del pasado con una perspectiva tan estrecha, a menos que pretendamos dilatar permanentemente en el tiempo una animosidad perniciosa que a la postre derive en que los ciclos negativos se repitan.

        Comprendo el profundo dolor que aflige a las familias de las víctimas de situaciones no deseadas, entre las cuales se encuentran también numerosas perteneciente a las FF.AA. y de Orden, pero que, sin embargo, han asumido en silencio su dolor, sin manifestaciones callejeras ni conferencias de prensas ni mucho menos han demostrado resentimientos hacia terceros. Por el contrario, han acatado con respeto y resignación los numerosos indultos concedidos por S.E., el presidente de la República, en uso de sus facultades legales, a reos vinculados con hechos de sangre, adhiriendo así a la tan ansiada reconciliación nacional.

        Es obvio también que resulta más sencillo hablar en estos términos cuando no se ha sido afectado personalmente, por ello es que se requiere de una doble generosidad por los que sí han sido, en aras de un necesario y pronto reencuentro. Bajo este punto de vista es digno de destacar la actitud asumida por padres, hermanos, amigos y familiares de numerosos oficiales, clases y soldados de las FF.AA. y de Carabineros, alevosamente asesinados por grupos de extremistas y cuyo dolor y angustia no es menor que el de las familias de quienes se escudaron en el anonimato y en la clandestinidad para su perverso actuar.

        Como corolario, puedo afirmar que, a más de treinta años de esta nota, el Ejército de Chile ha sido el único que ha realizado gestos de grandeza y demasiados -según mi modesto parecer- y no muy bien recibidos por quienes vivimos ese periodo. En especial, por aquellos que hoy cumplen injustas condenas víctimas de una justicia espuria, o han fallecido después de largos sufrimientos y enfermedades; u optaron por el suicidio a fin de no causar mayores infortunios a sus seres queridos; tras haber solo cumplido órdenes superiores a que fueran llamados en defensa de la patria. Lo anterior no ha sido retribuido en la misma forma por la opinión pública, dirigentes políticos, incluso de quienes fueron partidarios de nuestra participación. Para que decir de la izquierda que se ha alimentado de odiosidad y de la pseuda justicia que ha dado origen a una generosa industria que ha beneficiado en muchos casos a supuestas víctimas y abogados que financiamos todos los chilenos.

 

Fernando Hormazábal Díaz

General de Brigada (R)

domingo, 15 de marzo de 2026

334. HIPÓCRITAS Y FARSANTES

                                                        




                                Los cuidados del sacristán .....

Toribio, había mantenido un sostenido silencio -para quienes lo seguían- refugiado en su voluntario ostracismo, en busca de una cura que la “chimuchina política” que sin orden ni concierto había terminado por agotarlo, y nada mejor que cuando el hilo de la carretilla da señales de un eventual agotamiento, hacer un prolongado “break,” aprovechando las ventajas de su isla.

         No obstante, la discusión desatada en torno a la reciente aprobación en el Senado -en primer trámite constitucional- del proyecto de ley que regula la suspensión y el cumplimiento alternativo de penas privativas de libertad para ciertos condenados, ha logrado sacudir su modorra y sumar su modesta opinión -la que, por cierto, puede que no satisfaga a moros ni cristianos-.

En primer lugar, habiendo fracasado los anteriores esfuerzos para aliviar la suerte de nuestros camaradas de armas, víctimas de una justicia espuria, sostenida en el tiempo por la acción de los diferentes gobiernos, una derecha feble, sin más armas que las asegurasen la conservación de sus cargos en el Congreso y mayor poder, frente a una izquierda ávida de venganza e insaciable, como un Drácula en el cuello de quienes son realmente sus víctimas, -abandonados por quienes los llamaron hace medio siglo a poner orden y recuperar la libertad amenazada- esparciendo su caldo de odiosidad y calumnias en una población presa de anomia y mayoritariamente ignorante; un grupo de parlamentarios, conscientes -en buena hora- ante una situación insostenible, gracias a la valiente y denodada  acción  de sus familiares y amigos que a fuerza de su perseverancia y amor por sus seres queridos -solos ante el mundo- lograron permear la sensibilidad de sus autores en un proyecto amplio  y que incluyera a nuestros camaradas privados de libertad.

             Toribio ha percibido que existía una acentuada confianza por la aprobación de este proyecto, que pondría fin al deterioro y abandono de sus familiares ante la crítica situación de salud en que se encuentra un número importante de ellos; y poder así, otorgarles los cuidados correspondientes en el seno de sus hogares en un corto plazo.

           Sin embargo, es importante tener en consideración que el camino por recorrer es extenso, por cuanto existen los siguientes pasos: -salvo error u omisión-: Discusión particular en el Senado, artículo por artículo en las comisiones técnicas y luego votación en sala, ya realizado- Segundo trámite constitucional, el proyecto pasa a la Cámara de Diputados, lo recibe la comisión correspondiente, quien debe elaborar un informe y luego pasar a Discusión y Votación, en general y particular artículo por artículo. Una Comisión Mixta se establece en el caso de sufrir modificación en la Cámara encargada de resolver el problema con un texto de consenso, que debe ser aprobado por ambas cámaras; y luego Aprobación Presidencial. El presidente puede promulgar la ley o vetarla parcial o totalmente.

             Pero al parecer “los cuidados del sacristán mataron al señor cura”, pues en el propósito de que sea una ley general y no particular que beneficie a los miembros de las FF. AA., ha dado lugar a variadas indicaciones y en especial a especulaciones -según algunas opiniones- ante la falta de un criterio que establezca a qué tipo de delito aplicaría el proyecto, originando una serie de dudas sobre las personas a las que beneficiaría. En esto, la izquierda ha demostrado ser muy eficiente al citar casos emblemáticos que obviamente contarían con la reprobación por parte de la opinión pública, como los casos conocido de “La Quintrala”; el chacal de “Alto Hospicio”; El Asesino del Tambor, etc., a los asesinos del Senador Guzmán, Galvarino Apablaza y Hernández Norambuena, etc., sacando además a la palestra la situación de Miguel Krassnoff. Este a lo largo de todos estos años ha sufrido la falta de un debido proceso y haciéndole partícipe de todos los actos de la DINA -aun cuando ya no servía en ella- por haber sido parícipe en la destrucción de la cúpula del MIR, movimiento terrorista y asesino, encabezada por el padre del ya varias veces candidato a la presidencia de  la república.

En esta cruzada de hipócritas donde hasta ministros, como el comunista de Justicia y el senador Espinoza se consideran víctimas, olvidando que el P.S. encontró legítimo el uso de las armas y de la fuerza para alcanzar el poder en plena democracia; y posteriormente, ser participe de los desórdenes y alentar al campesinado en contra del gobierno militar. Hoy estos farsantes rompen huevos en defensa de los manoseados derechos humanos, omitiendo descaradamente que a partir de 1990 todos los mandatarios, sin excepción, han cursado numerosos indultos: Aylwin: 928, incluyendo todos los que habían cometido delitos de sangre durante el Gobierno Militar, en aras de la reconciliación; Frei: 343, incluyendo un condenado por tráfico de droga y hermano de una concejal D.C.;  Lagos:240; Bachelet I y II: 77; y Piñera I. y II: 38; Boric: 10 indultos (2022) y más de 400 individuos relacionados con el estallido delincuencial, entre los cuales habían cerca de 50 con antecedentes penales, a los cuales además les otorgó una pensión mensual.

El camino para nuestros camaradas de armas -no quisiera desalentar- porque entiendo, comprendo y me hago cargo del dolor que afecta a todos sus familiares, pero no creo que el camino más rápido sea una ley por las razones antes señaladas. Cifro mayores esperanzas en la facultad presidencial, quien ha señalado estudiar caso a caso, para lo cual sería muy importante facilitar su resolución proveyéndole de los antecedentes necesarios por los conductos regulares.

 

Fernando Hormazábal Díaz

General de Brigada (R)