La crisis moral
-
¿Qué haces le pregunté?
-
Escribo un artículo sobre la situación actual, me respondió.
-
Uf, respondí. Eres masoquista. ¿Puedo?
-
Por supuesto, escucha.
“Nuestra crisis económica,
nuestra crisis política y nuestra crisis social, han creado, todas juntas, una
más grave aún: la crisis moral. Estamos en la situación del enfermo, que
perdidas sus fuerzas físicas tras larga enfermedad se siente abandonado por las
fuerzas morales que antes daban vigor a su espíritu. En medio del desconcierto
general hay gente que goza y gente que sufre; “aprovechadores y aprovechados.”
Siempre ha ocurrido lo mismo, pero hoy la situación general hace más irritante
esta diferencia…
“Ellos -los incitadores- encuentren eco fácilmente
en el alma del pueblo ingenuo, crédulo, no tanto por su ignorancia como porque
padece y espera con impaciencia el término de sus sufrimientos.”
- ¿Qué te parece, me preguntó Toribio?
- Buen comienzo, le respondí.
-Sí, pero no es mío, es de un colega general,
agregó
- ¿Cómo, de quién? Insistí. Y después de citarles
varios nombres que desechó, me dijo.
- Del general Carlos Sáez Morales, en su obra
“Recuerdos de un Soldado”, escrita exactamente hace 89 años, al término de la
República Socialista, felizmente de corta duración (04-jun-13 sep.1932) pero
que, sin embargo, tuvo cinco gobiernos en dicho periodo.
El general Sáez alude además al término de su obra
a los partidos políticos y en gran medida su observación se ve reflejada en nuestra
actual realidad: “Hubo una época en que sólo tuvimos dos grandes corrientes
de opinión. Pipiolos y Pelucones se disputaban la dirección de la República.
Surgió después el partido Radical, rebelde a la tiranía, a toda tiranía, por
bien intencionada que fuera. Y por último entró en escena el partido
Democrático, representante genuino del proletariado. He ahí los partidos
históricos. ¿Qué ha pasado después? ¿Qué pasa hoy? Los partidos históricos
principiaron a fraccionarse, no tanto porque hubieran nacido ideologías nuevas,
como por favorecer ambiciones personales. En esta lucha de ambiciones surgieron
los más audaces, generalmente los menos escrupulosos. Y llegó el momento en que comenzaron a
abandonar la arena política los hombres que no se reconocían aptitudes para
medirse con los campeones de la impostura, o que, satisfechos ya, encontraron
más cómodo encerrarse en el silencio de sus gabinetes a disfrutar holgadamente
del bien adquirido. Entonces hemos quedado en las manos de los mercaderes de la
política y los partidos políticos se transformaron algo así como un mercado de
subasta pública”.
-Pero si es un reflejo exacto de nuestra realidad,
Toribio. Lo vemos en los integrantes de la Convención Constituyente. Un arco
iris de múltiples partidos, agrupaciones y sub- agrupaciones: Colectivo Socialista, Movimientos Sociales
Constituyentes, Lista del Pueblo o Pueblo Constituyente, que duró lo que dura
una lombriz en el pico de un pavo; Apruebo Dignidad (Frente Amplio +Indep y Chile
Digno (PC y PRVS); Vamos por Chile (Un Chile Unido, Unidos por Chile y Chile
Libre); Colectivo del Apruebo, Pueblo Indígenas. Por ahí están los
Independientes sin apellidos y los Independientes no Neutrales.
-Y no solo eso, arguye Toribio. Tal como se afirma
en la obra antes señalada, los partidos históricos han dado lugar a 27 partidos
políticos legalmente constituidos y hay varios en formación. La pregunta del
millón de dólares. ¿Existirán tantas ideologías nuevas para dar lugar a ese
“bananerismo” del que tanto abjurábamos hasta solo unos pocos años? ¿O será
producto de este mercado de subasta pública dada las millonarias remuneraciones,
prebendas y regalías que ostentan ciertas autoridades a las cuales muchos
anhelan llegar o al menos lograr un pituto del que se podrán sacar provechosos
dividendos que aseguren un porvenir esplendoroso de los que ya hemos conocidos
bastantes y perniciosos ejemplos?
Y continúa. En los últimos años el Congreso Nacional
dada las “virtuosas” modificaciones hechas a la ley de elecciones ha hecho
posible que individuos de escasa preparación y con bajísima votación sean elegidos
parlamentarios, lo que se ha extendido actualmente a la Convención Constituyente,
dando lugar a la integración de individuos que se identifican con especímenes de
nuestra fauna o con vestimentas estrafalarias, que fuera de restarle formalidad,
mesura y solemnidad a dichas instituciones, sería excusable si realmente hicieran
un valioso aporte pero distan mucho de hacerlo. A las extravagancias de la “tía Pikachu”, el dinosaurio,
“Florcita Motuda” y la “abuela” mariposa o matapiojo que corre, salta y brinca por
la sala, la cámara de diputados ha llegado al sumun del desprestigio y banalización
en el burdo show mediático propiciado por la oposición y llevado a cabo por el
diputado Naranjo -que sin duda batió un deshonroso récord al hablar durante 15
horas seguidas, doblando incluso a Fidel Castro- para permitir la llegada de
dos parlamentarios a la votación y aprobar la acusación constitucional contra
el mandatario. Todo un montaje reconocido por los patrocinantes recurriendo a
los más espurios y vergonzosos procedimientos con tal de lograr su objetivo y
más aún celebrarlo con gran jolgorio, lo que pone en evidencia la degradación
moral de dicha cámara.
Pero la crisis moral nos baña desde hace varias décadas en forma transversal, “moros y cristianos” han caído bajo sus tormentosas olas. Y solo para abreviar esta columna: El sucio negociado de La Polar que afectó a cientos de miles de chilenos de la clase media y familias más precarias; el financiamiento irregular de campañas electorales que culminó con el absurdo fallo judicial de clases de ética para los controladores del grupo Penta y con la situación pendiente de Soquimich por la ausencia de denuncia del S.I.I. que podría haber salpicado a la presidente Bachelet; la colusión de farmacias, de los pollos y del papel Tissue; las investigaciones en curso por denuncias a municipalidades por el pago millonario de horas extraordinarias que superan las que permite la ley y con remuneraciones que exceden largamente la de servicios públicos e incluso privados en funciones similares; la denuncia contra un alcalde por enriquecimiento ilícito, además de haber mantenido en su nómina a personas vinculadas con narco tráfico; los guetos verticales del municipio de la Estación Central, escándalo en desarrollo; la inauguración del Hospital de Talca con montaje de enfermos que no lo eran, bajo la presidencia de la señora Bachelet, poseedora supuestamente de un falso título médico, acusación que nunca ha desvirtuado; las aulas tecnológicas y la compra de vagones de FFCC bajo la presidencia de Ricardo lagos que fueron fuertemente criticadas por sus montos; los “cheques bonos” para los ministros con cargo a Gastos Reservados, que luego del escándalo se solucionó con un aumento en sus remuneraciones mediante una “ley exprés;” los procesos abiertos que afectan a mandos de Carabineros y al Ejército, los que se han extendido por largo tiempo afectando la credibilidad en ellas;
A que límites ha llegado esta crisis moral cuando un
hermano del expresidente Eduardo Frei Ruiz -Tagle fue engañado por su hermano Francisco
que le administraba sus bienes y como si fuera poco para esta familia, el falso
magnicidio del expresidente Eduardo Frei Montalva impulsado por su hija Carmen
Frei, actual presidente de la Democracia Cristiana, quien habría recurrido a
los más innobles procedimientos -según la investigación de la destacada periodista
Lilian Olivares- pretendiendo inculpar como gestor al gobierno del presidente
Pinochet, afectando además a varios profesionales médicos que lo atendieron, tres
de los cuales fallecieron antes de comprobarse su absoluta inocencia y a un
exministro de la DC que fue víctima de la sanción del Tribunal Supremo de dicho
partido por discrepar abiertamente de dicha opinión, como también lo hizo un
cuñado médico de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. ¿Se buscaba un mártir o una sustanciosa
compensación económica como la del exministro Letelier?
-Yo le respondí a Toribio que no fuera tan mal
pensado y el me señaló: Dejémos que el lector las interprete.
Fernando Hormazábal Díaz
General de Brigada (R)
Si estimas pertinente ruego difundir
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