Los cuidados del sacristán .....
Toribio,
había mantenido un sostenido silencio -para quienes lo seguían- refugiado en su
voluntario ostracismo, en busca de una cura que la “chimuchina política” que
sin orden ni concierto había terminado por agotarlo, y nada mejor que cuando el
hilo de la carretilla da señales de un eventual agotamiento, hacer un
prolongado “break,” aprovechando las ventajas de su isla.
En primer lugar, habiendo fracasado
los anteriores esfuerzos para aliviar la suerte de nuestros camaradas de armas,
víctimas de una justicia espuria, sostenida en el tiempo por la acción de los
diferentes gobiernos, una derecha feble, sin más armas que las asegurasen la conservación de sus cargos en el Congreso y mayor poder, frente a una izquierda ávida de venganza e insaciable, como un Drácula en el cuello de
quienes son realmente sus víctimas, -abandonados por quienes los llamaron hace
medio siglo a poner orden y recuperar la libertad amenazada- esparciendo su caldo de odiosidad y calumnias en una población presa de anomia y mayoritariamente ignorante; un
grupo de parlamentarios, conscientes -en buena hora- ante una situación
insostenible, gracias a la valiente y denodada
acción de sus familiares y amigos
que a fuerza de su perseverancia y amor por sus seres queridos -solos ante el
mundo- lograron permear la sensibilidad de sus autores en un proyecto amplio y que incluyera a nuestros camaradas privados de libertad.
Sin embargo, es importante tener en consideración que el
camino por recorrer es extenso, por cuanto existen los siguientes pasos: -salvo error u omisión-: Discusión particular en el Senado,
artículo por artículo en las comisiones técnicas y luego votación en sala, ya
realizado- Segundo trámite constitucional, el proyecto pasa a la Cámara de
Diputados, lo recibe la comisión correspondiente, quien debe elaborar un
informe y luego pasar a Discusión y Votación, en general y particular artículo
por artículo. Una Comisión Mixta se establece en el
caso de sufrir modificación en la Cámara encargada
de resolver el problema con un texto de consenso, que debe ser aprobado por
ambas cámaras; y luego Aprobación Presidencial. El presidente puede promulgar la ley o
vetarla parcial o totalmente.
En esta
cruzada de hipócritas donde hasta ministros, como el comunista de Justicia y el
senador Espinoza se consideran víctimas, olvidando que el P.S. encontró
legítimo el uso de las armas y de la fuerza para alcanzar el poder en plena
democracia; y posteriormente, ser participe de los desórdenes y alentar al campesinado
en contra del gobierno militar. Hoy estos farsantes rompen huevos en defensa de
los manoseados derechos humanos, omitiendo descaradamente que a partir de 1990
todos los mandatarios, sin excepción, han cursado numerosos indultos: Aylwin:
928, incluyendo todos los que habían cometido delitos de sangre durante el
Gobierno Militar, en aras de la reconciliación; Frei: 343, incluyendo un
condenado por tráfico de droga y hermano de una concejal D.C.; Lagos:240; Bachelet I y II: 77; y Piñera I. y
II: 38; Boric: 10 indultos (2022) y más de 400 individuos relacionados con el
estallido delincuencial, entre los cuales habían cerca de 50 con antecedentes
penales, a los cuales además les otorgó una pensión mensual.
El camino
para nuestros camaradas de armas -no quisiera desalentar- porque entiendo,
comprendo y me hago cargo del dolor que afecta a todos sus familiares, pero no
creo que el camino más rápido sea una ley por las razones antes señaladas.
Cifro mayores esperanzas en la facultad presidencial, quien ha señalado estudiar
caso a caso, para lo cual sería muy importante facilitar su resolución
proveyéndole de los antecedentes necesarios por los conductos regulares.
Fernando
Hormazábal Díaz
General de
Brigada (R)