Este Pepe Grillo sale con cada
cosa. Ahora no está hombre, entiende. Él entregó el país ordenadito, una democracia
de soñar, pero ya “no se puede llorar sobre la leche derramada”. Lo advirtió clarito,
ni siquiera se alcanzó a llegar a los 20 años que predecía. De manera tenemos
que arrear como los “bueyes que tenemos”, como se dice en el campo.
Y que tenemos ahora. Un poder judicial
desprestigiado y en el nivel más bajo, jamás conocido a través de nuestra historia.
La corrupción de algunos ha pintado a todos los jueces sin merecerlo; jueces y
fiscales que se creían Dioses, como Urrutia y el descarado de Mesa, que hoy pretende
eludir la justicia amparado en tribunales internacionales ideologizados, que procuran
legitimar su accionar pasando por sobre nuestra soberanía e impedir que se culmine
la investigación sobre los delitos que le afectan, como acertadamente ha
denunciado Cristián Labbé en su columna “Soberanía o Tutela Internacional”
Por otra parte, la improvisación -al
parecer de Kast- por cuanto no ha dado pie con algunos ministros. Las renuncias “voluntarias-obligadas” de
Steiner, Seguridad; Sedini, Vocera; y Duco, Deportes. Y ahora con Rabat, a
quien blindó por lealtad, haciéndose trampa en el solitario, pues es un salvavidas
de plomo, ya que su permanencia no resiste mayor análisis y lo mejor que podría
hacer este ciudadano para no causar más daño, es seguir el ejemplo de los
anteriores. Rabat vuelve a la Academia, te sobran los méritos, pero en estas ligas
no sirven tanto los diplomas, sino el ojo político. A ello se suma uno de los supuestos
nuevos créditos en política, flor de lealtad, el subsecretario Luis Silva. Pepe
Grillo, me insiste que siga, pero dejémoslo ahí nomás.
Porque antes, esta irreverente
pluma se permite recordar al Reverendísimo Sr. Cardenal, Fernando Chomalí, que
mañana se cumplen 30 días desde que 1798 ovejas de su rebaño le hicieron llegar
sus demandas, al interpretar como faltas de misericordia y desconocimiento de
información, opiniones difundidas en diversos medios, en situaciones que afectan los
derechos humanos de camaradas de armas -que hoy fallecen en penales- las que
fueran posteriormente insistidas en una inserción pública con fecha 17 de
octubre, de la que tampoco se conoce reacción. ¿No se oye padre?
Fernando Hormazábal Díaz
General de Brigada







