Sin novedad en el frente
Toribio quisiera retratar está página igual a la primavera, llena de luces y colores que adornan el espíritu, tal como luce en esta época el desierto más árido del mundo, pero desgraciadamente no faltan los imbéciles que echan por tierra el idílico paisaje en el norte de Chile. En el ámbito nacional tampoco faltaron estos especímenes.
1.
Los desórdenes del
11/09/que celebran anualmente los anarquistas y el lumpen confirmando las pautas del PC. “ahora con los dos
pies en la calle” en manifestaciones
sociales, desgraciadamente han pasado a ser una normalidad por la feble autoridad
aun temerosa de actuar. “Años ha,” Chile entero celebraba el término del
gobierno que quería transformar a Chile a imagen y semejanza de Cuba, donde paradojalmente,
hoy los que más celebran son los propios cubanos que huyeron de la isla. Incluso
en el Ejército se celebraba con una misa en la Escuela Militar en recuerdo de
los caídos en el cumplimiento del deber; pero hoy día, el concepto
“deliberación” ha alcanzado ribetes que rayan en el absurdo para no molestar a la
autoridad y no levantar las protestas de quienes causaron la intervención militar.
2.
El regreso del
General Baquedano a su plaza y debidamente homenajeado por el Ejército al
término de la parada militar, era una medida largamente esperada. Pero estuvo ausente
de una necesaria e indispensable ceremonia pública como se lo merecía. Solo
falta el regreso del Soldado Desconocido, esperando esta vez que sea como es
debido.
3.
Parodiando al
poeta, tanto Kast como el ministro Rabat han resultado “más frío que el mármol a mis quejas”. Nada les conmueve, nada les
inmuta, ni un gesto de misericordia hacia los ancianos con enfermedades
terminales, ciego o discapacitados. Los tiempos de ambos no son los mismos de
los camaradas que sufren injustas condenas. Por su parte, el exministro Cordero,
afirmó que Kast debe cumplir con la Constitución y las leyes internacionales,
citando como impedimento los supuestos Delitos de Lesa Humanidad. Señor Cordero,
este simple ciudadano le recuerda que el Estatuto Roma (Chile: julio de 1990)
cita: “Nadie será penalmente
responsable de conformidad con el presente Estatuto por una conducta anterior a
su entrada en vigor. “No puede utilizarse para crear responsabilidad por una conducta
que al momento de realizarse era anterior a la entrada en vigor del Estatuto
para esa persona.” Así mismo, no hay
condenados -según informe de gendarmería y de los diferentes procesos- por delitos
de lesa humanidad. La misma distorsión de la ley para condenar a nuestros camaradas,
podría aplicarse a todos a quienes participaron en el gobierno de la UP, pues habrían
incurrido en iguales delitos.
4.
Lo que
no dijo el Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal en su
homilía, pero sí a un medio radial, en torno al debate con nuestros camaradas
que padecen y fallecen en penales por hechos de hace medio siglo: que él prefería hablar de clemencia y no de indulto, que
haya arrepentimiento, que se pida perdón -aludiendo a expresiones semejantes del ex ministro
Cordero-“Yo pienso
que el concepto más que indulto, que podría entenderse como un borrón y cuenta
nueva… evidentemente, desde mi mirada cristiana. “Hay más de mil personas que no se
saben dónde están y eso para mí es sagrado. Reconoció sí, que una persona pierde su libertad, pero no pierde su dignidad y que, si el Estado no puede asegurar esos cuidados, la
familiar puede asumirlos.
Toribio se permite precisar que los indultos para las personas condenadas, permiten modificar su sentencia y acceder a uno de los beneficios o penas sustitutivas que considera la ley; en ningún caso es borrón y cuenta como él afirmara, lo que lleva a errores graves en el debate. No se trata de una amnistía que sí borra el delito y la pena. En relación al paradero desconocido de mil personas podría aprovechar su alta investidura, respeto y ascendiente para sumarse a las peticiones para identificar los restos que por largas décadas han permanecido sin hacerlo, lo que tendría un gran valor cristiano.
Finalmente, en
una carta abierta -una vez más la destacada y valiente abogada Carla Fernández-
señaló que en vez de hacer referencia al ex ministro Cordero, el Cardenal debió
haber recurrido a unos de los apóstoles de la iglesia. En efecto, el pasado
domingo el evangelio hacía referencia a la parábola del siervo sin compasión y
al perdón sin límites: Pedro le pregunta a Jesús: Si mi hermano me ofende ¿Cuántas
veces debe perdonarlo? ¿Hasta siete veces? A lo que el maestro respondió: Setenta
veces siete. A continuación, durante la Homilía se aludió a la repetida frase Ni Perdón ni olvido, destacándose que Europa vivió en el pasado siglo en 30 años dos guerras mundiales
con millones de personas muertas, tanto civiles como militares y sin embargo, hoy
se vive en paz, y nosotros en cambio en 50 años por un hecho menor seguimos divididos.
Esta pluma, cree que,
a lo mejor, al igual que la Vicaría de Solidaridad que el Cardenal Silva con
gran valor instituyó en favor de lo que él
creía justo, a nuestros camaradas les ha hecho falta un Vicaría de la
Misericordia y Clemencia.
Fernando Hormazábal Díaz
General de Brigada





