Pero así somos
Los chilenos nos hemos tomado en serio el título de la obra
de B. Subercaseaux, esto de “Chile o una loca geografía”, pues la hemos
asimilado a nuestra conducta y estamos en vía de convertirnos todos en locos. A
la fecha, creo que van 250 individuos inscritos en el Registro Electoral para
optar el cargo de presidente de la república. Está clarísimo que el atorrante e
ignorante más grande que en Chile ha ocupado ese cargo lo tenemos ahora. Por si
fuera poco, después de enemistarnos con el Rey de España, con Israel y
Argentina, se da las ínfulas de tirarse contra Trump en un país amigo de dicho
personaje y lanza otra de sus tantas “merluzadas”, cuando estamos a punto de
perder la Visa Waiver, además de castigarnos con el 10% de impuestos a nuestras
exportaciones.
Nos estamos yendo al chancho. Es cierto que ha dejado la
valla en el suelo y cualquiera se cree con el derecho de hacerlo mejor y eso no
se discute. Sin embargo, da una tremenda pena constatar cómo se ha “chacreado”
la anhelada “democracia” que dio término a una “dictadura de 17 años,” pero que
jamás nos llevó a este estado catastrófico, por lo contrario, nos sacó de él. No
cabe duda que un porcentaje importante lo hace producto de una apuesta o por
querer pasar a la historia y mostrarles a sus descendientes que estuvo en la
lista; otros lo harán por si pasa, en una de esas, capaz, total que se pierde
con probar; una cantidad no menor como una forma de hacerse ricos.
Si nosotros les pagamos cerca de $1.000 por votos obtenidos y
ahora se habla subir a $1500, se pasarían de tontos. Por ejemplo: Artés, en las
dos últimas elecciones en que no llegó a 2ª vuelta, reunió cerca de 140 mil
votos, o sea recibió alrededor de 160 pepas; Parisi, por su parte reunió en
ambas elecciones 1.600.000 votos, o sea le sobró plata hasta para pagar las
demandas por las pensiones alimenticias adeudadas y otras tantas por las cuales
se fue del país. Sin hacer campaña presencial no gastó un solo “puto peso,” “gana la banca y tipín todo pa´dentro”;
por otra parte, el hombrecito que acaba de anunciar sus deseos de postular por
cuarta vez, al igual que Allende. El ME-O, de trabajo desconocido, Toribio, que
no es pelador, jamás afirmaría que vive a expensas de su esposa -destacada
conductora de un matinal- porque aquí en Chile tienen un nombre muy feo. Solo
se sabe de él que es el coordinador del Grupo de Puebla, sucesor del Foro de
Sao Paulo, ambos de izquierda ultra, pero, como ha recibido $3 mil millones
hasta la fecha por los votos obtenidos, le permiten vivir como un millonario sin
moverse de su escritorio.
El problema es de muy fácil solución. Dada la situación
económica del país y ante las urgentes necesidades se requiere poner término a dicho
pago. Total, el propósito de evitar recibir plata de empresas o gobiernos
extranjeros igual no se cumplió. Las facturas ideológicamente falsas se tiñeron
de todos colores, pregúntele al MEO, a la Gordi -que la fiscal Chang no quiso
investigar las platas de su amigo Lula- como a los de Chile Vamos y a toda la
izquierda. Otra alternativa es subir la cantidad de adherentes a los
independientes a 50.000 y veremos cuantos “patriotas” quedan, porque es
realmente un acto de patriotismo postular a la presidencia de Chile.
A propósitos de las elecciones parlamentarias, es de esperar
que los partidos políticos no elijan a personas por su pinta, actores,
alcaldes, personajes de la TV o del jet set, a menos que además ostenten
aptitudes para dichos cargos. Hemos visto a varios de ellos enfrentados a la
justicia y otros que dan pena, como el actual presidente del Senado, que fue
trapeado en un antiguo programa de TV, a tal de extremo que obligó a un
panelista que no es de izquierda a preguntar qué cosa sabía para poder seguir
con la entrevista.
Toribio no es nadie para mandar consejos, pero si la dupla K
y K persiste ir en listas parlamentarias separadas será la crónica de una
muerte anunciada, y al candidato de la derecha que ocupe el sillón presidencial
le será cuesta arriba con una oposición que sin duda será mayoritaria. Y como 4
años no bastará para sacar al país del desastre en que nos encontramos, me
atrevería a afirmar que tendríamos de vuelta a la izquierda, lo que daría lugar
a que muchos llamaran nuevamente a los bomberos. Ha pasado bastante tiempo y no
se conocen las personas que le acompañarán y si están preparando un programa de
gobierno. No se saca nada con discursos apasionados, pero sin substancia o
afirmando cosas sobre las cuales no tienen todos los antecedentes. La
“problemática” la conocemos, pero falta la “solucionática.” Y a propósito de
locuras y estupideces, iluminados presentaron un proyecto para crear una “policía
estratégica para combatir el narcotráfico”. Parece que abundan los parásitos
mentales. Basta que apliquen las leyes existentes como corresponde, estúpidos.
Fernando Hormazábal Díaz
General de Brigada (R)